Life is Strange [Videojuego]

19 de julio de 2017


Life is Strange
Square Enix | Aventura gráfica
~12 horas | 5 episodios
Sigue la historia de Max Caulfield, una estudiante de fotografía que descubre que es capaz de retroceder en el tiempo al salvar a su mejor amiga, Chloe Price.
Juntas comienzan a investigar la misteriosa desaparición de otra estudiante, Rachel Amber, y pronto descubren el lado más oscuro de Arcadia Bay. Max debe aprender cuanto antes que cambiar el pasado a veces puede traer consecuencias desastrosas en el futuro.

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¡Reseña realizada por El chico de las naranjas! 🍊

¿Alguna vez has dicho o hecho algo y has deseado volver atrás en el tiempo? ¿Alguna vez has fantaseado sobre como sería la vida si pudieras deshacer cada acción tras comprobar sus consecuencias, para no equivocarte nunca? En Life is Strange tenemos precisamente esa posibilidad, aunque pronto nos daremos cuenta de que nuestras acciones y sus consecuencias pueden ser mucho más complejas e imprevisibles, y que deshacerlas no siempre nos ayuda a mejorarlas...

Max en su cuarto, contemplando su obra.

Life is Strange es un juego que se sitúa en el género de aventura gráfica, publicado el 30 de enero de 2015 por Square Enix en PC, PlayStation 3, Play Station 4, Xbox One y Xbox 360 (Snu y yo lo jugamos en PS4).

En él, nos ponemos en la piel de Max Caulfield, una chica de 18 años apasionada por la fotografía, que estudia en la Academia Blackwell en la ciudad de Arcadia Bay, Oregón (Estados Unidos). Max es una chica tímida, no demasiado sociable y bastante pesimista. Y creedme, el juego nos lo recalcará esto último MUCHAS veces, a través de sus propios monólogos internos y pensamientos. Vive su vida como una estudiante normal y corriente hasta que un día contempla como su ex-mejor amiga, Chloe, es asesinada en el baño de mujeres de la propia Academia Backwell por Nathan Prescott, tambien estudiante de la academia. En ese momento, mientras contempla el revoloteo de una mariposa azul (simbolismo evidente del efecto mariposa, tema subyacente en la historia por motivos claros), Max consigue retroceder en el tiempo hasta unos minutos antes, encontrándose en plena clase. A partir de ese momento, Max empieza a explorar las capacidades y posibilidades de esa habilidad, empezando por lo más urgente: salvar a su amiga Chloe.

... y si no te gustan, ¡rebobina!

Así empieza un videojuego que se divide en cinco capítulos, que incluyen una animación compuesta en su totalidad por dibujos hechos a mano, lo que le confiere al juego una presentación muy atractiva. Este es uno de sus puntos fuertes, así como la banda sonora, a cargo del grupo francés Syd Matters, que desde el primer capitulo me dejó completamente enamorado.



Lo más destacable e innovador de este juego es a la vez su mecánica central: la capacidad de regresar atrás en el tiempo en cualquier momento. Esto es un arma de doble filo. Por un lado, es interesante y a veces divertido explorar todas las opciones con toda libertad, sabiendo que nuestras acciones no tienen porque ser definitivas si nosotros no queremos que las sean. Podemos elegir como comportarnos con alguien, contemplar su reacción, y si no nos convence, rebobinar. Pero por otro lado, esto también genera un sentimiento de excesiva comodidad. ¿Para qué voy a tener cuidado con lo que digo si puedo rebobinar? ¿Para qué voy a prestar atención a lo que ocurre si puedo borrar cualquier fallo con un simple gesto? Y es que, salvo en contadísimas ocasiones, el juego es increíblemente benévolo con nosotros, y eso anula la sensación de tensión que a veces acompaña a juegos en los que las decisiones y sus consecuencias son el pilar central de la partida.

¿La pifiaste? Sin problema, puedes volver a fastidiar la línea temporal...

Por otro lado, están los personajes, con los que tengo también una relación de amor/odio. Por un lado, muchos de ellos son entrañables y despiertan incuso ternura, como Kate, una chica que desgraciadamente sufre la lacra del bullying ante la pasividad, inacción o incluso complicidad de muchos compañeros y profesores. O Warren, un chico que pondría su chaqueta en un charco para que Max, la protagonista, pasara por él sin mojarse. Sin embargo, también están cargados de estereotipos. Tenemos a Victoria, la chica rica, pija, maleducada e insufrible, que viene acompañada de dos apéndices femeninos cuyo nombre no importa demasiado y cuya personalidad es nula. La propia protagonista, Max, adolescente incomprendida, solitaria y insistentemente pesimista, que siempre ha seguido las reglas hasta que recibe la influencia de Chloe, chica mala, rebelde sin causa y enfadada con el mundo. El conserje del colegio, el tipo raro con el que nadie habla pero que cuando lo conoces resulta tener una percepción casi mística de la realidad y una gran sabiduría. Etcétera. Si bien es cierto que de cada personaje se nos muestra algún tipo de trasfondo, las bases a partir de la que se construyen son un cliché tras otro, lo cual resulta un poco molesto. ¿O quizá estoy siendo demasiado duro, y la realidad es que ya está todo inventado? Eso queda a gusto del consumidor.


Y no puedo dejar de hablar del tema de los viajes en el tiempo, algo que a mí me fascina, y realmente la mecánica del juego que me invitó a jugarlo. Es un tema que desde siempre me ha cautivado, y he disfrutado mucho sintiendo ese poder en mis manos mientras jugaba a Life is Strange, gracias al cual he podido hacer cosas como contemplar como a una estudiante le golpeaban con un balón de fútbol americano en la cabeza todas las veces que quisiera, para luego retroceder, evitarlo, y que encima me diera las gracias. Algo bueno que consigue Life is Strange es hacernos comprender que incluso las acciones mas diminutas tienen consecuencias impredeciblemente grandes, de ahí la metáfora del efecto mariposa, y que poder volver atrás no siempre soluciona las cosas, sino que puede llegar a empeorarlas. Poder viajar en al pasado te permite cambiar el futuro, borrar lo que está escrito, vencer al destino. Pero a veces, las cosas son como son, y deben permanecer así. Al fin y al cabo, ¿quiénes somos nosotros, simples humanos, para alterar algo tan abstracto y a la vez definitivo como el tiempo?

Chloe y Max, en una de las imágenes más icónicas del juego.

 Y por cierto, si queréis saber algo más sobre temas como el destino, el efecto mariposa o la teoría del caos, aquí os dejo un vídeo muy original que habla sobre ello desde el punto de vista de la física y las partículas.


Puntuación
4/5

Puedes comprar Life is Strange en Steam | Square Enix